
Rechazó al pais (Alemania) que le dio la oportunidad de ser el gran futbolista que será por jugar con el pais de origen suyo y de sus padres, Turquía. Tras dos temporadas en la Bundesliga ha tenido que emigrar a Holanda para terminar de explotar, sin más Nuri Sahin.
Este explosivo centrocampista inició sus pasos en el RSV Meinerzhager, donde unos ojeadores del Borussia Dormund lo trajeron al equipo amarillo tras quedar gratamente sorprendidos. Debutó en la Bundesliga antes de cumplir los 17 años siendo el jugador más joven en participar en dicha competición y poco después se llevó otro galardón: el del jugador más precoz en marcar en la Primera alemana.
A pesar de asentarse en la disciplina del club bávaro, esta temporada se ha tenido que marchar cedido al Feyenoord para tener que foguearse a sus 19 años, en una liga de segundo nivel. No se ha conseguido adaptar del todo al equipo holandés, pero si está disfrutando de minutos y lo más importante coger una buena base para su vuelta a Dormund.
Pero sin duda donde más a destacado a pesar de su corta edad ha sido en la selección. Desde las categorías inferiores ha decidido defender a la selección de sus padres (Turquía) a pesar de haber nacido en Alemania. Así en su debut con la selección absoluta, no pudo deparar un duelo más esperado ante la selección germana. En un partido que ganaron los del Bosforo por 2-0, Nuri Şahin marcó uno de los dos tantos en una peculiar “vendetta”.
Ya antes había deslumbrado al panorama futbolístico en el Europeo sub 16 donde hizo a la selección otomana campeona de Europa y a él, el mejor jugador del torneo. Pero meses después llegó la proeza, Turquía terminó cuarta en el Mundial sub 17 de Perú y Nuri se erigió como segundo máximo realizador y tercer mejor jugador del torneo. Aquí el joven turco dio a conocer todas sus armas: una habilidad pasmosa a la hora de elaborar el juego ofensivo de su equipo recurriendo a infinidad de recursos técnicos, una maestria a la hora de distribuir o disparar el balón con ambas piernas y un juego eléctrico que impide a los rivales jugar comodamente.








